A unos cuantos días de volver a la normalidad de una autopista con kilómetros y kilómetros de línea recta, con días y días de paisajes llenos de dunas, siento nuevamente el ya acostumbrado desconcierto.
Cambio desadaptación por costumbre.
Cambio un refugio de libros por uno de normas.
A unos cuantos días de terminar estas vacaciones en las que casi todos los días me he preguntado ahora qué hago, siento un poco de tristeza porque el conocido transcurir de las horas en el trabajo, se ha convertido en la normalidad para mí.
Cambio estos ojos tristes por una sonrisa socarrona, y una mirada maliciosa.
Cambio libertad por normalidad.
Cambio desadaptación por costumbre.
Cambio un refugio de libros por uno de normas.
A unos cuantos días de terminar estas vacaciones en las que casi todos los días me he preguntado ahora qué hago, siento un poco de tristeza porque el conocido transcurir de las horas en el trabajo, se ha convertido en la normalidad para mí.
Cambio estos ojos tristes por una sonrisa socarrona, y una mirada maliciosa.
Cambio libertad por normalidad.
