martes, febrero 08, 2005

Sin título

En qué parte de la calle estoy
y a qué lado de la vereda;
cuál es el camino que transito
y cuál el que me llevará
a encontrarme con mi destino.
Bajo la luz gris de qué día
de mi vida
estoy viviendo.
Ya estoy en camino?
o sigo detenido,
y es en realidad el mundo
el que va hacia atrás
y en torno mío.
En qué parte de la calle estoy
que la luz del día me parece gris
y las ventana en que debería reflejarme
están vacías de reflejos,
como mis ojos
cuando me miro en el espejo
y empiezo a preguntarme
si estoy avanzando,
o si la vida que era para mí
pasó por mi costado
como pasa el mundo
mientras estoy detenido.
09.09.2002.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin título es el título?

Fox in the Snow dijo...

Recomendable, a veces; pero creo que poco saludable...
Para el alma sobre todo.

Anónimo dijo...

09.09.2002 Vaya fecha mi querido Hugo. Mientras despertabas mi curiosidad por saber qué pudo motivarte a escribirlo, vino a mi memoria aquella frase que en alguna ocasión escuché decir a una de esas personas que tienen una forma extraña de hacerte creer en un Dios manipulandote a través de la culpabilidad diciéndome, "mientras tú ries de esa manera, alguien llora en algún lugar de este país". Y por qué lo recordé? porque aquí sucede lo contrario.
El hecho que pudo motivarte a escribir este poema, puede haber sido personal o imaginario. Y eso es lo interesante de esto: no necesitas, como en una sentencia, poner los motivos que te inspiraron a ello. No te preocupas por las consecuencias jurídicas de una determinada creación. Eres libre de expresarla. Y sin embargo, y, a diferencia de lo que esas tipas me dijeron (y marcaron en cierta forma mi forma de ver mi camino durante un tiempo) aquello que escribiste venía en aquél instante como anillo al dedo.
Como las canciones, que cada quien le da la interpretación que mejor le parece, y puede sentirse plenamente identificado y derrepente era una canción inspirada en el perrito que se compró un fin de semana el autor, aún cuando para mí pudo ser todo un idilio de amor y traición.
En ciertas circunstancias finalmente.. la intención es lo de menos. Una vez que es expuesta una idea, puede dar miles de vueltas y cambiar a miles de formas. En aquella fecha, no sólo sentía no saber dónde estaba ni qué hacer con mi vida; sentí temor de haberla desperdiciado e incluso, de haberla perdido y recién darme cuenta. Tres años después me encuentro observando las cosas desde otro ángulo. Libre de cargas, con ciertos temores sí; sintiendo el transcurrir del tiempo cuando me concentro en los latidos de mi corazón o me dejo ahogar por instantes en mis pensamientos. Sabe Dios qué pudo inspirarte a escribirlo. Pero aquél día en que lo hiciste (si acaso esa es la fecha real o aún si es la fecha que decidiste asignarle para darle fecha cierta y si fue de media mañana aún más), yo me habré visto más de una vez al espejo en la oficina, observando hacia el otro lado, sintiendo mis lágrimas ser conducidas por mi orgullo a través de mi garganta, y preguntándome una y otra vez si acaso aquella, la del otro lado, había tenido más suerte que yo, y miraba una y otra vez intentando descifrar qué venía después al sentir que no podía dar marcha atrás.. mirando fijamente a esa, la del espejo, tan concentradamente como si deseara que despareciera y luego proseguir mi camino. Hoy, tres años después (o casi tres), sólo es un recuerdo extraño, vago. No sé si mi deseo se cumplió. Si desparecí y ahora soy otra aún bajo la misma piel, siguiendo uno de los tantos caminos que en la vida se me presentaron, siguiendo de alguna forma mi intuición, sólo deseando hacer mi estancia un poco más larga y placentera para no perderme de nada aún tal vez con el temor de estar finalmente perdiéndome de todo lo que realmente valía la pena. Al menos hoy, puedo decir que me gustaría seguir caminando.. Es sólo que me gustaría cambiar de zapatos. Creo que los que llevo puestos, ya pasaron de moda.. MaJosé.

Fox in the Snow dijo...

La fecha es la correcta, y el estado de ánimo que en él intento plasmar, es el que en aquél momento me dominaba.
La melancolía, la angustia, la incertidumbre, el dolor, la nostalgia, son viejos conocidos con los que te sueles dar de cara al salir a pasear por las calles de la memoria. A veces logras esquivarlos, otras sólo te queda dar cuenta del golpe recibido... y la palabras, las palabras te ayudan a mentirte pensando que ya todo pasó, que todo irá mejor.

Anónimo dijo...

Mi querido Hugo, por un momento te sentí algo pesimista, pues no considero que las palabras nos sirvan para mentirnos diciéndonos que finalmente que todo pasó. Eso podría suceder tal vez cuando chiquitos, cuando de tanto repetir algo te lo crees, como que 2 + 2 es 4, como las tablas de multiplicar, como las letras del abecedario a través de canciones que imagino ya pronto interpretarás a tu pequeña hija de la que hablas por ahí. Pero cuando ya vives algunas cosas, las cosas son distintas. Ahí te das cuentas que hay cosas que son.. cómo decirlo.. "inevitables". No por una cuestión de destino fatalista.. sino porque nuestra sed de conocimiento, nuestra curiosidad de experiencias, nuestro afán de buscar una luz que amenace cegarnos, nos lleva necesariamente a toparnos con los recuerdos del dolor, de la angustia aun cuando plenamente podrías sentirte a gusto. Y sí. Esquivarlas no es fácil. Tu poema me remontó a aquellos años, sentí la angustia (no el dolor), sí los latidos de mi corazón como si ellos fueran los que (cual clave secreta) enviaran al cerebro aquellas imágenes que consideraba ya arrebatadas de mi mente.. Y sabes algo? debo agradecértelo.. Es curioso vivir situaciones en las que uno nunca encontró palabras.. y luego.. muchos años después.. descubrir lo que simplemente no me atrevía a explicar.. Tu libertad es plena.. y hasta cierto punto envidiable. Envidia sana por cierto, desde el preciso instante en que se te ocurre ser tú o diez personajes más, combinar lo que sientes, lo que pasaste o lo que imaginaste sentir. Te imagino un ser con alas aunque, por momentos, escondiéndose de la luz. Pero no olvides que todos somos seres de luz.. Ma José.

Fox in the Snow dijo...

Se siente extraño escribir desde una cabina de internet... en fin. Lo de seres de luz me sonó a Paulo Coelho, y lo de huir de la luz a "Cuervo de Noche", de Raúl Tola. Ambas referencias que te hago, Ma José, no son gratuitas... ni intento con ello, por ahora, comentar nada respecto a ambos autores. Lo que quería decir es que siempre somos ambas cosas a la vez, ni lo uno ni lo otro. A veces una parte nuestra destaca más que la otra, pero para todos los efectos somos buenos y malos a la vez, perfectos y patanes, alegres y tristes...
Me alegra que algo que yo he escrito signifique algo para tí... en realidad excede mis espectivas que lo que yo escriba signifique algo para alguien, más que para mí.
La tristeza que sentías en ese entonces, según puedo entender, no era por una pérdida específica sino abstracta?

Anónimo dijo...

Mi querido Hugo: Tal vez hayas notado lo que dices con tus palabras y es algo que de una u otra forma sí he logrado presentir en más de una ocasión. Y es, una suerte de contradicción en nuestra propia existencia. Somos seres de luz, aunque a veces pareciera que no lo somos. Pero a la vez, somos seres que podemos durante un tiempo si así decidimos, utilizar la razón para así pretender vivir en la más absoluta oscuridad. Por eso quizá en algun momento Becquer consideró que podía existir gente que aún muerta permanecía viviendo o gente que, viva había muerto hace mucho tiempo. La existencia y muerte diaria se encuentra presente en nuestra estancia aquí en la tierra. Hay un ciclo constante, por eso puede hablarse de un día perdido o un día ganado, aún cuando quizá ambas cosas hayan sin darnos cuenta antes de terminar el día. Pero déjame decirte que te siento más libre.. mucho más que muchos aquí que bajo un nick nos acercamos a ti, quizá por descubrir algo para nosotros, quizá por ayudarte a descubrir algo que quizá ni siquiera se encuentra en nuestras mentes. En otras palabras, tu libertad es más plena. Al menos así la siento yo. Por eso te llamé un ser con alas. Y lo sigues siendo. Así te veo. Pero aún cuando estes en la oscuridad (o para ser más precisa pretendas estarlo o pretendamos! pues por qué no incluirme o incluir a los que te visitan) no podemos apartarnos de la luz, o sabemos que ahí siempre va a estar (y por eso nos arriesgamos a esa suerte de ficción). Quizá esa sea la esperanza incierta que siempre queda cada vez que se nos hace dificil ver la luz, quizá por quedar cegados ante su magnificencia, quizá porque la mente nos juega una mala pasada y así como nos hace perder la noción del tiempo, nos puede hacer perder la noción del entendimiento y hacernos buscar la luz en una absoluta oscuridad. Pero la luz siempre ahí va a estar. Quisiera preguntarte muchas cosas, pues realmente creo que podría recibir alguna idea de tantas dudas que encuentro en mi mente. Pero esa no es definitivamente la intencionalidad de este blogg.. aunque sí encontrar luces..
Y sí. Esa pérdida que describía en el comentario anterior, no fue específica o cómo describirla mejor: material. Pero créeme. No había encontrado las palabras para describir ese momento. Fue demasiado para tan corta experiencia vivida. Dicen que en esas circunstancias uno corre el riesgo de tomar decisiones precipitadas. Pero también es cierto que cuando sólo vez una puerta (o una línea de vida), de pronto conforme la mente se va despejando aquellas líneas de las que alguna vez te hablé, comienzan a aparecer. Una semana después, iba firmando mi destino. A los 15 días, sentía haber subido un pequeño escalón. Y al final de ese mes, tomé una de las líneas de vida, que me llevó hasta aquí. No toqué jamás lo sucedido aquél 09.09.2002. No soportaba la impotencia de no poder haberlo descrito a plenitud. Como te dije, faltaban algunas cosas quizá por vivir. Pero .. quien diría que años después sería así.
Así que desde una cabina de internet? vaya.. con este calor.. las ideas podrían tornarse más aceleradas.. Espero que el corto tiempo de una cabina no altere la esencia de tus pensamientos ni mucho menos la libertad que tanto admiro y encuentro en ellos.